No pierdas tu salud buscando trabajo

Buscar trabajo no puede ser sinónimo de pérdida de salud. Nervios, tensión, depresión… La doctora Nuria Lorite Ayán, Directora del programa divulgativo LA VIDA BILOBA, nos explica los riesgos de permanecer en una situación prolongada de desempleo y cómo paliar sus efectos sobre nuestra salud.

Doctora Nuria Lorite Ayán

Doctora Nuria Lorite Ayán

Dra. en Farmacia, con la primera tesis doctoral sobre alimentos y medicina china. Master en Gestión de Personas y Empresas Saludables. Profesional con gran reconocimiento internacional en Medicina Tradicional China y modulación de los sistemas de control central. Autora, docente e investigadora. Fundadora de la escuela Biloba.

Contacto: Facebook y Twitter @nurialoriteayan

La salud entendida, no sólo como ausencia de enfermedad, sino como un estado integral de bienestar físico, emocional y mental, pasa, asimismo, por la vivencia de bienestar social. El empleo es una parte fundamental del bienestar social. Invitamos a opinar en relación a las siguientes preguntas.

  1. Una situación prolongada de desempleo lleva en innumerables casos a un cuadro de estrés crónico ¿cómo puede afectar a la salud?

El conjunto del cuerpo-mente vive esta situación con diferentes cambios. Por un lado, tener un empleo o una actividad laboral marca una rutina o ritmo que se pierde junto con el empleo, y esto influye en los hábitos cotidianos, en las relaciones sociales y, en general, en nuestra relación con el entorno. El desempleo se puede vivir con ansiedad, desesperanza, miedo, pérdida de la autoestima, cambios de humor, aislamiento, agresividad, rabia, frustración, culpa, depresión, posibilidad de caer en adicciones… El miedo es una vivencia muy inhabilitante. La ansiedad no es una simple preocupación, es un estado casi continuo, latente de temor que debilita sobremanera el organismo y nos hace perder el control que creíamos tener sobre nuestra vida y nuestro futuro.

Por ser breves, destacaré solo algunos desequilibrios que pueden aparecer, por ejemplo, problemas cardiovasculares como hipertensión, propensión a infarto o accidentes vasculares cerebrales; problemas digestivos como gastritis o úlceras gastroduodenales; también dolor crónico y contracturas, neuralgias, cefaleas, migrañas.

El patrón normal de funcionamiento hormonal y nervioso se puede modificar, influyendo en las relaciones íntimas. Incluso, al afectarse el sistema inmunológico, se pueden dar con mayor facilidad infecciones, alergias, fatiga crónica, inflamación y dolor crónicos, fibromialgia, afecciones autoinmunes o procesos degenerativos, como el cáncer. Así, como vemos, la trascendencia realmente es muy importante.

  1. ¿Qué pautas de vida saludables nos indicarías para prevenir situaciones de estrés derivadas por la ausencia de trabajo o sobrecarga laboral?

Aunque son dos situaciones diferentes pueden compartir manifestaciones relacionadas con estrés, tensión, ansiedad, frustración, entre otras, como decía antes… Tener trabajo no significa necesariamente ser feliz y un exceso de trabajo, termina quemando a cualquiera. Por otra parte, la persona desempleada ha de dedicar tiempo a la búsqueda de empleo, pero también al resto de su vida: su trabajo es buscar trabajo.

Por ello, en ambos casos recomendaría mantener hábitos y ritmos cada día pues ayuda a la salud física, emocional y mental. Evitar caer en el sedentarismo: realizar una actividad física regular favorece la circulación sanguínea, optimiza los niveles de neurotransmisores, minimiza la ansiedad, evita la obesidad y los niveles altos de colesterol o de glucosa, favorece al sistema inmune y además ayuda a ordenar las ideas.

La alimentación es esencial y debe incluir los nutrientes que necesitamos para que todos los sistemas funcionen bien. Hoy día hay alimentos fortificados, enriquecidos con algunos nutrientes que nos ayudan en situaciones de estrés. También suplementos nutricionales específicos. Beber agua en cantidad apropiada para nuestro organismo es parte de este cuidado. Evitar el consumo de alcohol, tabaco y otras adicciones.

¿Qué tal si empezamos a reconocernos y valorarnos nosotros mismos?

Otros factores de prevención son un buen descanso, mantener una vida social, tener un hobby… no solo trabajar/buscar trabajo. Si estamos deprimidos o ansiosos, buscar ayuda, pero ayuda constructiva. ¿Qué quiero decir? La medicación convencional antidepresiva o los ansiolíticos son o deberían ser, en mi opinión, para momentos específicos ya que no están exentos de efectos secundarios. Podemos utilizar sustancias más suaves, y aprender con profesionales a ser proactivos en la construcción de un estado físico, mental y emocional más saludable, alegre, resiliente y feliz.

Hay que parar. «Parar» significa dedicar un tiempo cada día a relajarse, respirar conscientemente, tranquilo, unos minutos. Los métodos de relajación o meditación, de yoga, escuchar música relajante, ofrecen beneficios constatados.

  1. A nivel psicológico, ¿qué consejos puedes darnos para mejorar la motivación en la búsqueda activa de empleo?

Hay muchos aspectos de la motivación que provienen del exterior como el «reconocimiento» que promueve la autoestima. ¿Qué tal si empezamos a reconocernos y valorarnos nosotros mismos? Estos son algunos consejos:

  • Escribir aquello en lo que somos buenos, ponerlo en un lugar visible y leerlo en voz alta: créetelo.
  • Aprender a buscar y entrenarnos para las entrevistas: busca ayuda para ello.
  • Comprometernos con nosotros mismos, renovar las ilusiones y, cuando falten, tirar de amigos: no estás solo.
  • Valorarse: felicítate por lo haces bien, evita machacarte tontamente por los errores.
  • Cada día es otra oportunidad.
  • Alegrarse por ser capaz de abrirse a nuevas opciones y conocimiento.
  • Rodearse de un ambiente agradable. Agradable no significa lujoso, significa acogedor.
  • Cuidar el aspecto físico: no te dejes.
  • No te avergüences por estar desempleado.
  • El orgullo, al bolsillo: la ayuda puede llegar como menos te lo esperas.
  • Tienes derecho a ser feliz: no te autocastigues.
  • Haz algo que te guste: te lo mereces.
  • Haz algo por otros desinteresadamente: te hará sentir bien y da perspectiva en la vida.
  • Recuerda: nadie puede robarte lo que eres.

Mis mejores deseos y mucho ánimo. Un abrazo de corazón.

4 Respuestas

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  1. Leticia Rodriguez
    Ago 22, 2017 - 09:57 AM

    Cómo podemos controlar el nivel de estrés en una entrevista de trabajo? Sobre todo cuando llevas mucho tiempo sin hacerlas y te encuentras por primera vez desde hace tiempo en esta situación de desempleo….
    Gracias!

    Respuesta
    • NURIA LORITE AYAN
      Ago 22, 2017 - 10:31 PM

      Hola Leticia, gracias por escribir. Si te enfrentas a una entrevista de trabajo es normal estar un poco nerviosa. pero se puede ensayar y prepararte. Intento dejarte unas breves líneas que espero te ayuden.

      En cualquier caso, hay varios puntos: uno importante es no ir a ciegas: infórmate sobre la empresa y sobre el puesto… para estar segura de que tanto la empresa como el puesto, te convienen. Además, demuestras que te interesa.

      Lo lógico es que te pregunten cuestiones relacionadas con el puesto, tu experiencia anterior, si la tienes, y esa pregunta difícil de «por qué ya no estás donde estabas antes». Creo que la sinceridad es un punto a favor: se acabó mi contrato, hubo una regulación… lo dejé yo durante un tiempo por lo que fuera. Valora ese «lo que fuera» porqué fue tan importante para ti. Además, hay preguntas que nos hacen para ver si estamos siendo sinceros. Evita hablar mal del trabajo anterior o de las personas del trabajo anterior.

      Tú prepara preguntas que quieras hacer, eso mostrará, de nuevo, tu interés y no te dejará pensando en algo que querías saber y te dio vergüenza.

      Dedica un tiempo a averiguar, si no lo sabes ya, cuáles son tus puntos fuertes, tus fortalezas. Importa no sólo lo que haces, si no cómo lo haces. Puede que te pregunten.

      Ensaya las preguntas y respuestas; pero… que no parezca que te las sabes de memoria, y las recitas… sé natural. habla tranquila, calmada.

      Puedes tomar notas para que no se te olvide algún dato importante, pero mira a la persona con la que hables, no te está dictando, es sólo que tomes datos. Normalmente ellos también lo harán. Si ves que no tienen papeles delante, pregunta: ¿le importa que tome algunas notas?

      Elige el vestuario, que vayas cómoda y te haga sentir segura, o sea, no te pongas justo esos tacones que te hacen daño.

      Respira hondo, si estás nerviosa, quien te entrevista sabe que estás nerviosa, no pasa nada: él o ella también pasaron por eso en otro momento de su vida… Seguro que a medida que vayan pasando los minutos estarás mejor, pero… no pierdas los papeles… es una entrevista. Formal, cortés, educada. Apaga el móvil antes de entrar.

      La noche antes, deja preparada la ropa, el bolso, la documentación, las preguntas que quieres hacer escritas, una libreta limpia, discreta, o unos folios en blanco, para escribir si te hace falta y un boli adecuado, que no sea de publi… Acuéstate pronto para estar relajada. Sal con tiempo, por cualquier imprevisto.

      En esta web tienes muchas personas que te pueden ayudar en el plano preciso del entrenamiento para la entrevista, pero además como comento en el texto, hay algunas ideas para el camino del estrés, las angustias, la claridad mental, poder dormir bien los días anteriores, prepararse y estar preparada… Estoy localizable si me necesitas.

      Mucha suerte y mucho ánimo. A por ello… Te deseo lo mejor, ojalá que lo consigas. Si es así, me gustaría saberlo 😉

      Respuesta
  2. Inmaculada López
    Ago 23, 2017 - 04:16 PM

    Interesante artículo. Muchas gracias Nuria!

    Respuesta

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